Mostrando entradas con la etiqueta Tiuna El Fuerte en Tinta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tiuna El Fuerte en Tinta. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de enero de 2012

Errores preñados de buenas intenciones

Un título osado que pretende abrir una reflexión sobre algunas soluciones comunitarias para “combatir el ocio y la delincuencia” de los jóvenes, pero que en el fondo practican la cultura de la violencia. Resulta pertinente en la medida que esta columna ha motivado el debate en torno a declaraciones o propuestas del Gobierno (o la ausencia de ellas), pero poco ha entablado el diálogo sobre iniciativas de comunidades organizadas, de la gente llana y sencilla.
La reflexión se desprende a propósito de las recientes visitas realizadas a comunidades populares donde viven los estudiantes del Laboratorio de Artes Urbanas (LAU), escuela alternativa para jóvenes que pretende este primer trimestre del año generar en sus barrios espacios de socialización, con ellos como multiplicadores de lo que han aprendido en materia artística y sociopolítica en Tiuna El Fuerte.
En par de esas expediciones (siempre pedagógicas), cuando indagamos por el lugar donde los chamos se encuentran, permanecen o “se achantan”, nos llevaron a una esquina que había sido días antes rociada con aceite quemado, para supuestamente evitar el ocio y los vicios juveniles. Por otro lado, al preguntar por los saldos de un reciente concierto de rap, realizado de manera autogestionada y precaria en la cancha del barrio de uno de los chamos del LAU, en fechas tradicionalmente críticas por los niveles de violencia, de la que ellos son las principales víctimas, nos dijeron que fue suspendido antes de lo acordado porque, de acuerdo al consejo comunal, las líricas fueron muy groseras… y no dudo que haya sido así.

No obstante, cabe preguntarse si no son más groseras las condiciones de vida que ha heredado la actual generación de jóvenes, producto de un orden social e histórico que se sostiene sobre aberrantes desigualdades, que les inunda de necesidades del tener para ser y limita las posibilidades legítimas de resolverlas, bien porque supone el sometimiento a altos niveles de explotación y subordinación, vía trabajo subpagado, o porque los atrae al campo de los ilegalismos mediante el malandreo, todo lo cual lleva irremediablemente a la muerte simbólica o biológica.
¿Cómo abordar como comunidad esta perversa ecuación de realidad?, ¿quemando rebeldías y suspendiendo expresiones de los chamos? Creemos que no. Las comunidades organizadas, ciertamente preocupadas por los niveles de violencia reales y potenciales en sus localidades, deben trascender sus intenciones de reformación juvenil al modo de manual de buenas costumbres, para alcanzar la comprensión compleja y crítica de las experiencias de los chamos del barrio, de quienes, a su vez, urge la capacidad de radicalizar su rabia, sus groserías, en definitiva, su acción y discurso, para encontrar formas creativas que den lugar a alternativas superadoras de la violencia que los aniquila como generación.

miércoles, 11 de enero de 2012

Yo no trabajo pa´ser esclavo


Abrimos el 2012 con energías recargadas, conectándonos con todo lo que viene sonando en la pista y que convoca nuestras fuerzas creativas para seguir revolucionando como jóvenes, en-redados. Vinculamos lo que nos propusimos como proyectos para este año y lo que se viene impulsando como “la quinta gran misión” del gobierno bolivariano: Saber y trabajo. Una misión social que se propone no sólo generar fuentes de empleo, sino espacios productivos dentro del nuevo modelo productivo del país, con organización y capacitación. Nosotros, para este año, enfocaremos esfuerzos en el impulso a proyectos socioproductivos.
       Entendemos que este nuevo modelo productivo apunta a la construcción de nuevas formas de relación y producción social de la vida. Esto tendría que ver con la aspiración que lo que hacemos productivamente busque satisfacer las necesidades humanas  -materiales y espirituales- más que reproducir el capital. Lograrlo implica aprender lo que no sabemos o darle un sentido distinto a lo que hacemos, como lo dijo el ministro Ricardo Menéndez “formarnos para el trabajo liberador”.

      
 Ahora bien, planteados estos retos que parecen no ser nuevos dentro de la Revolución Bolivariana nos preguntamos: ¿Cuáles serán las diferencias entre esta misión y las que anteriormente apuntaron hacia similares propósitos: Misión Vuelvan Caras y Misión Che Guevara? Nos preguntamos de qué maneras se buscará convocar a los jóvenes de los barrios para que se registren en la misión. Qué interpretará como trabajo liberador un chamo de Petare o de Pinto Salinas, por ejemplo, que trabaja como buhonero en el Mercado de Coche, o que se resuelve el mes controlando alguna “plaza”.
       Emprender la batalla contra la exclusión social requiere de múltiples estrategias que consideren la desvinculación del mercado laboral formal de generaciones;  pensar con menos moralismo militante qué hacer ante una industria cultural que tiene el monopolio del consumo de los jóvenes. Nos preguntamos si existe disposición y/o posibilidad de escuchar a esos chamos que siempre tienen propuestas desestructurantes.
       Recordamos dos voces de alerta: La canción del MC Ardilla: “Yo no trabajo pa´ sueldo mínimo porque yo no soy esclavo”, y las palabras del antropólogo Phillipe Bourgois cuando se pregunta ¿por qué esperamos que, en un contexto donde la economía clandestina o ilegal permite que circulen miles de dólares diarios al alcance los jóvenes de los barrios, ellos estén dispuestos a trabajar para ganar salarios mínimos, cuando pueden ganar mucho más dinero vendiendo drogas en la esquina o el patio escolar? Hay que saber y trabajar por movilizar unas voluntades que, más que buscar un sustento económico como mano de obra sumisa y barata, buscan espacios de acción, reconocimiento, diversión y conexión con sus creatividades y con sus iguales.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Conectados en REDADA


A lo largo y ancho de este país, existimos colectivos juveniles que experienciamos cultura urbana, transformando nuestras ciudades en laboratorios creativos que no sólo producen arte contemporáneo, sino que también, rompen con la continuidad del discurso y del ejercicio de la política en este país.

Es nueva y compleja la geografía política que dibujamos los jóvenes, la novedad de nuestros códigos vuelve incomprensible nuestro accionar político, sobre todo ante los ojos de quienes cultivan los referentes clásicos de participación que produjo la izquierda históricamente.

Conectados por núcleos/células de producción simbólica y circuitos paralelos de distribución y movilización cultural, que infiltran los flujos del mercado, configuramos nuevas versiones de un accionar político de cuarta generación. Nuestra organicidad radica en la conexión por la vía del sentido, por la vía de la producción e intercambio de discursos, estéticas, mensajes y formatos que nos permiten reconocernos y vincularnos como sujetos que compartimos un país, una clase, un continente y una gran pasión por la Patria Grande.

Todas estas conexiones nos hicieron juntarnos en REDADA: Red de Acción y Distribución Artística que conectó en Guanare -estado Portuguesa- a más de 20 colectivos juveniles de 8 estados de Venezuela. El valor de REDADA es ser hija de nosotros mismos, por tanto ser fundamentalmente un espacio de respeto a las formas de accionar la vida colectiva que agenciamos desde nuestros estados y en el marco de las posibilidades y las creatividades que reconfigura nuestras maneras de agruparnos. Es una red social que conecta a productores culturales contra-hegemónicos a nivel nacional e internacional. Permanentemente abierta, acciona a través de internet, encuentros, conversatorios, laboratorios creativos, piezas artísticas, modas alternas, dignas rabias, amores y pasiones.

Desde la diversidad crítica que nos constituye, REDADA resignifica el nombre de la práctica política represiva que signó la vida de los jóvenes pobres de este país, dirigida por los gobiernos de la cuarta república, en la Ley sobre Vagos y Maleantes vigente desde 1956 hasta 1997. Vagos y Maleantes: aquellos que atentan la moral y las buenas costumbres, los que deambulan por las calles, los ociosos, los homosexuales y travestidos, los feos, los brujos, los reincidentes, los ladrones de ganado, los invasores, los peligrosos, esos, hoy politizados y organizados desde el campo cultural, somos REDADA.

GEKO JONES EN CARACAS
Esta semana Geko Jones llega a Caracas para conectarse a REDADA. Directamente desde Nueva York, este productor colombo-puertoriqueño de música afro-urbana, traerá música, clínicas, foros y fiestas para todos y todas las caraqueñas.

miércoles, 31 de agosto de 2011

De espacios públicos te tengo un cuento


La plaza con su fuente esta bien chévere ¿Pero por qué no me puedo sentar en la grama a vacilar su espectáculo de luces? El boulevard quedó lacra ¿Pero por qué no lo puedo caminar a cualquier hora del día?
Con contradicciones de este tipo nos encontramos al momento del uso de las áreas de esparcimiento público. Los organismos de seguridad se ocupan de limitar su uso obligando a que las horas de ocio, mayormente, se consuman dentro de centros comerciales, bares o simplemente nos achantemos en la casa.
Los y las jóvenes del barrio, los desposeídos y las desposeídas de Lucas siempre hemos sido convocados por y en la calle. En ellas hemos encontrado el sitio de disfrute, construcción y encuentro, por eso esta situación nos alarma de tal manera que nos parece hipócrita la política aplicada al uso de los sitios públicos, está de espaldas a las necesidades que nos plantea la urbe.
Los espacios públicos deben vincularse directamente a las necesidades, gustos, criterios y carencias de las y los caraqueños, y así en el resto de las ciudades del país, estos espacios deben ofrecer alternativas para una manera distinta de convivir en la ciudad, desde lo que somos, que logre contrarrestar la lógica babilónica que nos consume día a día. Si ésta no se materializa en una política pública clara, queda de parte de nosotros, los colectivos, gremios y crews organizados de la movida caraqueña tomar el protagonismo para que, de manera organizada y haciendo lo que sabemos a hacer (teatro, graffiti, break dance, música, skate, danza, circo, pintura, rumba, cine, deporte o simplemente achante), comencemos a hacer uso real y responsable de los espacios de la ciudad para neutralizar esta hipocresía que se viene manejando en la calle y sus espacios. Dejar de estar siempre subordinados al horario, costos y lógica privatizada de los centros comerciales y sus clubes, es una de las consignas que debemos manejar para que tomemos las calles.
En esta misma onda, hay varios gremios que van avanzando de manera organizada hacia el uso consciente y responsable de áreas comunes en todas las ciudades del país. Tenemos que encontrarnos, conectarnos e ir tejiendo una red que nos permita articularnos y regar por todos lados el producto de nuestro trabajo artístico e investigativo, y de esa manera convertirnos en un músculo que permita elaborar las alternativas necesarias para generar otro beta desde el contenido y la construcción.
Pasen este viernes dos de septiembre por el Ateneo Popular, desde las 8 de la noche, al Guacharaka Soundsystem, donde estaremos proponiendo otra manera de vivir la realidad caraqueña. Entrada liberada.



miércoles, 24 de agosto de 2011

Click vs Touch: Música digital, índice, medio y pulgar


¿Qué piensa twitter.com y youtube.com de la televisión pública/privada?, ¿qué dice la distribuidora de los discos de Manu Chao de la muerte del CD?, ¿el arte es un bien no suntuario?, ¿cuál es su valor de cambio?, ¿la música puede crear matrices de opinión?, ¿cómo hicieron Puerto Rico/USA pa tener bailando al mundo durante casi 3 décadas (salsa 1970 y reguetón 2005). Si vivimos en una guerra de cuarta generación, ¿qué papel juega la música?
¿Cuáles son las políticas de las marcas con respecto a la industria de la música (Adidas, Redbull, Monster, Kya y otras)? Y ¿cuál es la política de los Estados latinoamericanos?
¿Quién inventó los premios Grammy, Billboard?, ¿Qué edad tiene la audiencia de los canales de TV de la industria musical: MTV, HTV?, ¿por qué invertir tanto en un sistema de producción de símbolos?, ¿quién invento a Madonna/Lady Gaga?, ¿son gringas o planetarias?

VALLECOCHE Y LOS SÍMBOLOS: TÁCTICA Y ESTRATEGIA
Nuestros símbolos ¿qué?, ¿por dónde circulan?, ¿Dónde entrena nuestra Selección Vinotinto de Música Urbana?, ¿cómo hizo Alí Primera?, ¿cómo hicieron Servando y Florentino?, ¿cuál fue la estrategia de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés?, ¿cuál la de Don Omar?, ¿cómo hicieron la cumbia y el vallenato para poner a bailar a la gente desde Tepito (México) pasando por Petare (Venezuela) hasta Villa Diamante (Argentina)?, ¿cómo hizo el reguetón para llegar a la China y al Japón?

ESTADÍSTICAS
¿Cuántos jóvenes hay en la hora pico en un transporte público de Latinoamérica?, ¿cuántos tienen un libro en la mano y cuántos audífonos conectados a un reproductor digital?, ¿quién va ganando: el amor, el sexo, la violencia, la ecología, la piratería o Bill Gates?, ¿cuánto cuesta hacer una canción y un kilobyte de merengue?
Estén pendientes de esta columna que el mes próximo serán respondidas estas preguntas. Si tienes las respuestas puedes dejar tu comentario en la web del diario Ciudad CCS.
Pero, pa’ no dejarte tan picado con esa retahila de preguntas, veremos qué nos puede decir Bituaya, agrupación musical que asistió a la Conferencia de Música Latino Alternativa en la ciudad de Nueva York (LAMC por sus siglas en inglés), donde se trataron muchas de las incógnitas antes planteadas:

—¿Qué fueron a hacer ustedes a ese festival del imperio?
—En este festival se reunieron radios, prensa, organizadores de giras, productores, organizadores de los pequeños y grandes festivales de música, también fuimos a que escucharan electrocaribe, a tejer redes con otros grupos y a escuchar los foros sobre música y la era digital, quiénes invierten en la música, cómo hacer una gira y no morir en el intento. Fuimos a saber cómo es que se bate el cobre allá, cómo es la estructura de la industria musical.

—¿Qué encontraron en el imperio?
—Dominicanos, mexicanos, chicanos, centroamericanos, hay públicos para todas las músicas y músicas para todos los públicos.

—¿Qué se puede aprender del país mas guerrerista en la historia de la humanidad?
—El Estado es una cosa y el pueblo es otra.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Malandros...



Cómo comprender y controlar la violencia que se produce en las ciudades venezolanas continúa siendo el campo social que mayores paradojas plantea al Gobierno Bolivariano. Al mismo tiempo que existe una apuesta política por la población más empobrecida, reflejada en una creciente inversión en políticas sociales como salud, educación y trabajo, aparecen políticas de seguridad que ejercen la tarea histórica de las clases dominantes: castigar y encerrar selectivamente a los sujetos más insumisos de una sociedad que estructuralmente excluye y discrimina: “los malandros”.

De llevar hasta las últimas consecuencias la reflexión sobre la pobreza, la violencia, los jóvenes y el sistema penal en este país, se trata “Malandros: El sujeto encarcelado, la gran encrucijada del socialismo bolivariano”, una jornada de debate que priorizará la interpelación sobre nuestras políticas de seguridad y su relación con los jóvenes urbanos de clase popular, entendiendo el carácter estratégico de esta relación para el proceso político venezolano.

Al presenciar unos planes de seguridad abocados a remendar las consecuencias y no las causas del conflicto, es inevitable preguntarse sobre las contradicciones que aún sostiene nuestro sistema penal: desde la lucha que plantea el Gobierno Bolivariano contra el capitalismo transnacional y los estragos económicos y culturales que genera en el pueblo venezolano ¿cómo explicar el empeño de las fuerzas del Estado por perseguir el microtráfico sin plantearse una intervención sobre otros ilegalismos que fracturan el proceso político y social? ¿cómo explicar el aumento sostenido de encarcelamiento por comisión de delitos menores relacionados con bienes suntuarios? ¿cómo explicar que mientras se fortalece un Estado social, al mismo tiempo se intensifica un Estado penal que persigue y castiga a los más excluidos? ¿cómo explicar que, ante la intensa crítica de medios, fácilmente se ceda a las presiones de la opinión pública y se recrudezcan políticas de mano dura y criminalización de los pobres como “El Madrugonazo”?

Hoy, si bien estas contradicciones parecen reconocerse como una deuda a saldar por el proceso bolivariano, queda pendiente un camino de reflexiones profundas que contribuyan con la complejización del conflicto. En este sentido, el foro “Malandros: El sujeto encarcelado, la gran encrucijada del socialismo bolivariano” abonará esfuerzos en esta dirección el próximo martes 23 de agosto de 2011, desde las 4 pm en el Núcleo Endógeno Cultural Tiuna El Fuerte, a partir de las voces académicas, políticas y testimoniales de: María Eugenia Fréitez (comunicadora social y fundadora de la asociación civil Voces Latentes), Rafael Bastidas (joven), Alberto Alvarado (Colectivo Junaya), Elsie Rosales (profesora e investigadora) e Iris Varela (ministra del Poder Popular para el Servicio Penitenciario).

miércoles, 3 de agosto de 2011

Si la escuela y la calle de los chamos hablaran



Jóvenes nacidos en la era de la información, asediados por estímulos que llaman su atención, ávidos de crear, inventar, descubrir, se desencuentran diariamente con una escuela que los prepara para adaptarse a la subordinación a través de la estrategia de la copia y la repetición.
Y es que la escuela moderna, nacida en el marco del pensamiento de la Ilustración, de tareas disciplinadas, con espacios claramente diferenciados entre “el que manda”, “el que obedece”, “el que sabe” y “el que no sabe”, es cada vez más desbordada por un espacio de socialización altamente fecundo desde el punto de vista creativo y cultural: la calle.
Y fue en la calle, durante los años 70, donde nació la cultura hip hop: la poesía, la música, el baile y la pintura urbana como forma de denuncia y resistencia de las comunidades afroamericanas ante la situación de exclusión social que vivían. A través del rap y el baile denunciaban la violencia sufrida, con el graffiti marcaban la ciudad haciéndose visibles y con la música aseguraban que sus ritmos permanecieran vivos.
El LAU, antecedido por la Escuela de Hip Hop Endógeno del 2008, ha recibido desde la fecha a más de 300 jóvenes que en muchas oportunidades han sido “rebotados” de sus liceos y que han hallado en las expresiones del arte urbano un espacio de encuentro para la construcción colectiva, la creación artística y la transformación social.
En nuestros barrios ahora mismo desde esos elementos los jóvenes cantan, pintan, bailan y musicalizan su realidad. El jueves 4 de agosto, en Tiuna El Fuerte, decenas de ellos iniciarán un camino de formación que pretende su politización a través del hip hop. Politización entendida como proceso de apropiación de categorías sociohistóricas para la comprensión y problematización de las condiciones de vida. Ese camino es el Laboratorio de Artes Urbanas (LAU), un espacio educativo experimental especialmente creado para la expresión legítima de las identidades juveniles del barrio.
Este jueves, a partir de las cinco de la tarde, como parte de la bienvenida a los nuevos jóvenes del LAU, se presentará en el Tiuna la obra de teatro Muchos como yo, protagonizada por los egresados de los talleres anteriores. Esta pieza cuenta la vida de Yonaikel, un joven de barrio, discriminado por el barrio y la escuela, aquella escuela que debería incluir y potenciar sus deseos y habilidades. Este joven encontrará reconocimiento para sus formas de expresión en un espacio de creación no convencional.
Ante esto cabe la pregunta de cuándo la escuela tradicional saldrá de su estrecha cancha y se adentrará a la calle para ser parte de la vida de los chamos y hacerse parte de su realidad real.

miércoles, 27 de julio de 2011

¿Política o matemáticas?



Han salido desde Cúa, Barlovento, Guarenas, Guatire, Los Teques, Charallave y sectores de Caracas, para llegarse a la coordenada de los 10° 46´ Norte y 66° 90´Oeste, que ubica uno de los points de la cultura juvenil urbana de la ciudad: el Núcleo Endógeno Cultural Tiuna El Fuerte.

Son más de 110 jóvenes, chamitas y chamitos, de urbanizaciones y barriadas populares, que andan pendientes de la cultura hip hop, ávidos de rapear, pintar, bailar, musicalizar, diseñar… energizar y revolucionar. Hasta ahora no habían encontrado espacios para ello en sus territorios de origen, por lo que al conocer que iniciarían en el Tiuna las inscripciones de los talleres del Laboratorio de Artes Urbanas (LAU) −proyecto educativo alternativo orientado a la formación sociopolítica crítica desde el manejo de las técnicas involucradas a las expresiones del arte de calle−, no dudaron en hacer de ese su destino. De una a tres horas esperaron el jeep, tomaron el ferrocarril, subieron al Metro y ya en El Valle preguntaron si estaban cerca del lugar de los contenedores.

Justo allí los vimos llegar. De a uno, de a dos, en cambote… De lunes a sábado. En la mañana, al mediodía y de tarde. Por 21 días los recibimos e inscribimos en las clases de rap, graffiti, producción musical, dancehall, breakdance y diseño gráfico.

Si calculamos las horas que a estos chamos les tomó llegar desde sus orígenes a este destino llamado Tiuna, multiplicándolas de acuerdo a la cantidad de recorridos que tendrían que realizar para asistir a la totalidad de clases del Laboratorio de Artes Urbanas en los próximos meses, y si a ello sumamos las miles de horas que otros tantos jóvenes del país entregan diariamente al achante de la esquina, dada (en ambos casos) la ausencia de espacios culturales, recreativos, artísticos o deportivos en sus barrios donde puedan protagonizar y participar de la vida de la comunidad desde lo que les gusta y saben hacer, nos damos cuenta que los costos de sus tiempos desaprovechados no pueden medirse con cálculos matemáticos, sino en fortaleza política. Esa que tiene muy clara la industria global del capital, que dirige sus esfuerzos a descifrar comportamientos, gustos y lenguajes de los jóvenes para generar necesidades y con ello hábitos de consumo que garanticen su sustentabilidad. Sería oportuno preguntarse si a la sustentabilidad de nuestra Revolución Bolivariana no le hace falta el tiempo revitalizador de los jóvenes, de los que aunque no se parezcan a la juventud estudiantil, del partido o del frente. Cuentan con un gran potencial transformador desde su vinculación al arte, la cultura y la fiesta urbana, y en espacios como Tiuna El Fuerte se politizan críticamente.

Si es así, para la política que nos hace falta, son más necesarias buenas coordenadas que elementales matemáticas.

Coordenada: Llégate el 4 de agosto, 5:00 pm en NUDEC Tiuna El Fuerte, a recibir a los jóvenes que iniciarán clases en el Laboratorio de Artes Urbanas.

miércoles, 13 de julio de 2011

La necesidad del desorden



Es difícil escribir en momentos en los que pasamos de la incertidumbre a la oscuridad, hasta el inicio del retorno. Aún late el corazón por la gran fiesta callejera que se armó durante la Semana Bicentenaria. La llegada inesperada del comandante y su invitación al balcón sacó al pueblo a la calle, sin convocatoria en VTV, sin voceros llamando a la concentración, sin instituciones intentando organizar la movilización, la calle se llenó de pueblo desordenado, cañero y rumbero. Ésa es la pasión que mueve esta revolución. Eso es la revolución, duélale a quien le duela: irrupción del orden o sea desorden.

La necesidad de avanzar, de saldar deudas sociales históricas y la oportunidad de tener un gobierno revolucionario al mando del Estado, nos ha demandado y permitido masificar políticas, sentidos y estructuras. El partido, los consejos comunales, el sistema de medios públicos, las misiones, la Misión Cultura nos han permitido avanzar en la hegemonía necesaria para transformar las estructuras ¿Pero cómo responder a esa necesaria hegemonía sin negar la potencia creadora, diversa y desordenada que caracteriza a una revolución? Las políticas universalistas y masivas nos permitieron saldar deudas y construir hegemonías, pero el objetivo histórico de fortalecer el Poder Popular demanda el salto cualitativo de colocar a los sujetos colectivos como protagonistas y creadores.

El capitalismo nos lleva una ventaja desde el momento que ocultó, bajo la falsa diversidad de la globalización, los centros de poder transnacional, poniéndoles la máscara de la industria cultural y del entretenimiento. En la ilusión de libertad de consumo, los jóvenes se dejan seducir por los miles de productos culturales que llenos de colores, efectos y rostros blancos sonrientes dicen todos lo mismo: el mundo es así, no hay nada que cambiar.

La batalla por el socialismo tiene su núcleo estratégico en la lucha por la hegemonía cultural, y eso, aunque contradictorio, supone abrir cancha a lo diverso. Y esa diversidad la tiene la materia creadora del pueblo, el reto sería colocar los medios de producción cultural masivos en sus manos. Pero no organizarlos, sino dejarlos fluir. Miles de potentes núcleos de producción diseminados por las calles: estudios de grabación musical, centros de producción audiovisual, creación gráfica, artes escénicas y todo aquello que quizás aún no conocemos.

Sin miedo a que emerja aquello que no es “políticamente correcto”, porque es ahí donde comienza la batalla por los sentidos y donde siempre ha estado la mejor arma del pueblo. Al fin y al cabo la revolución es una burla a la homogeneización y la disciplina dominadora.

Potenciar y socializar los medios de producción cultural, reposicionarán el poder creador popular, como se mostró recientemente frente al Balcón del Pueblo, en medio del griterío, la música, el desorden y aquello que siempre ha salvado a la revolución ante las amenazas: pueblo activo en la calle.

miércoles, 29 de junio de 2011

Que el Movimiento se Mueva



Intro. Del terminal de La Bandera pa’ otro terminal, de terminal en terminal, se teje la red geográfica y digital por donde circulan, transitan: corrientes de pensamiento, vertientes creativas. En todos los terminales (nodos) ha de haber mucho de lo que aquí vas a leer.
Inicio. Aquí, allá y en cualquier la’o de este país, estamos inventando, creando, pintando, grabando, editando, accionando, transformando, produciendo. Es la Fábrica GranNacional Urbana, la que crea productos alternativos a las marcas, a los canales de cable y a sus laboratorios especializados en publicidad y mercadeo donde vuelven moda nuestras (gritos) expresiones.
Pregunta. ¿Por qué son ellos los que masifican lo que nosotros inventamos?, ellos investigan mientras nosotros ingeniamos, nosotros creamos mientras ellos plagian. La invención viene de la necesidad de decir que las cosas no son como son, que hay cosas que hay que mejorar, que tenemos otro parecer, que hay que decir el pensar, bien sea de forma intangible o que se pueda tocar; bien sea en canción, o en mural, bien sea en franela o en documental. Inventamos/reflexionamos en círculos, conciertos, asambleas o por skype, estos creativos espacios es donde podemos engranar, esgranar, hurgar, jurungar, desarmar este sistema para armar alternativas y montar la fábrica de distribución nacional e internacional, para así infiltrarnos en su super-mercado, mientras construimos el nuestro-mercado: con nuestros códigos, nuestro mensajes, nuestros símbolos, transformados en productos que contengan nuestro pensar, nuestra cultura caribe, afro bochinchera, indo religiosa-pagana, nuestra responsabilidad para con el planeta que cada día tiene menos verde, menos comida, menos agua y más guerra, más desequilibrio, más injusticia, más concreto y menos siembra.
Cadena de Producción. Unos proponen boicot, otros proponemos hacer el esfuerzo y tejer la red, seguro que siempre va a romper, pues como el pescador, antes de pescar, hay que tejer la cadena de producción: en Mérida hacen películas, en Maracaibo graban música, en Guanare hacen diseño gráfico, en Barquisimeto hacen radio, en Caracas hacen conciertos, en Maracay hacen tela, en San Cristóbal queman DVD, en Bogotá hacen empaques de CD, en México hay una editorial, en tu barrio hay un espacio vacío que debes recuperar.
Escuela/Fábrica. Más Espacios Culturales. En tu barrio hay muchos hermanitos que la quieren descargar, hay mucho que revolucionar, muchos datos que los abuelos primeros no se deben llevar, tradúcelo, cuéntalo, píntalo, cántalo, distribúyelo, rescátalo, divierte, subvierte. Okupa, transa o construye.
1era Clase. ¿Quién bautizo al cerro y la colina?, al hospital y la clínica?, ¿quién invento la guerra?, ¿quién invento los pobres y los ricos,?, ¿eres una persona con clase o sin clase?; ¿se te ha salido la “clase” alguna vez?, ¿por qué los jóvenes del barrio dejan de ir a clases? To be continúa…